jueves, 24 de octubre de 2013

ha muerto manolo escobar...

HA MUERTO MANOLO ESCOBAR




No es precisamente de los cantantes que figuren entre los que escucho; pero sí forma parte del paisaje de mi infancia, preadolescencia e incluso  adolescencia.

Manolo Escobar marca una época en una España que quería estar alegre al ritmo de sus canciones, de una España que recibía a sus primeros turistas y mostraba a sus machos con patillas y camisa desabrochada. 

Manolo era celoso y no quería que su novia se pusiera la minifalda cuando iban a los toros; la minifalda hacia su aparición y las mujeres la lucían en las corridas de toros, todo un hito y una forma de lucha.

A Manolo le robaron el carro anoche cuando dormía y estando de romería; la cual cosa no se entiende, puesto que cuando se va de romería, según dicen, lo que menos se hace es dormir. Manolo nunca encontró el carro. El carro cayó en desuso y llegaron los 600, pero Manolo no cesaba en llorar por aquel carro y donde quiera que esté, que se sepa muy bien que su carro es suyo. 

Pero si lo traigo aquí es por un recuerdo en especial, un recuerdo que en ocasiones provoca en mi desazón y tristeza; hoy no.

Mamá era de aquella generación de españolas atrapadas en una coyuntura a la que se habían de ceñir, parió cinco hijos y eso fue lo más importante para ella. 
Manolo no pudo tener hijos y adoptó a una niña a la que llamó Vanessa.

Pequeña Vanessa me basta mirarte para ser feliz -cantaba.

Mamá lloraba mientras le escuchaba, para ella era un hombre "como Dios manda".
Le preguntábamos ¿Por qué lloras mamá?
Ella contestaba: Algún día lo comprenderéis.
Hoy lo comprendo, hace veinte años ya que lo comprendo.
Manolo se ha ido, con su música, con su marca especial de español muy español e ingenuamente español. 
En el cielo, mamá le pedirá que cante la de Vanessa, y el carro, y viva España, y...


No hay comentarios:

Publicar un comentario