jueves, 17 de octubre de 2013

ramis puigrós, nobel de economía

PROMUEVEN A RAMIS PUIGRÓS A LA CANDIDATURA DE NOBEL DE ECONOMÍA

Y NO ES PARA MENOS

Sin duda, lo conseguido por este señor y su equipo, y con ello me refiero a asesores, abogados y otros, será tema de estudios en las mejores facultades de Ciencias Económicas del mundo. 
Hoy que el ciudadano medio vive pendiente de datos macro
económicos y con ello mide su grado de posibilidad de encontrar empleo, este señor usa viejas formas decimononas que siempre dieron buenos resultados.
En Mallorca al caciquismo se le llama "verguismo". 
La cosa viene de March, famoso pirata y hombre de negocios que decía algo parecido a que "cada día nace un tonto" (cada día neix un beneit) al que se le conocía como En Verga. 
Sus maneras y el éxito de las mismas se extendieron a la isla de Ibiza con el sr. Matutes. Menorca quedó  al margen, aunque con representante de dicha corriente; pero más sosegado y muy discreto. Quizás su humildad o la de sus herederos viene de la forma en la que consiguieron tal fortuna, forma que pocos conocen, aun siendo un episodio muy comentado de aquella vieja Maó republicana, y forma que le honra como persona.

Pero el verguismo sigue vivo y asentado en una Mallorca que ha generado una inmersa riqueza con la industria del Turismo, riqueza mal repartida y de la que se han apoderado un grupo reducido de personas que más que listas o buenos empresarios son faltas de escrúpulos. 
Ese desinterés del verguismo por Menorca y de Menorca por el verguismo,  hace que esta conserve su identidad por encima de intereses de crecimiento sin sostenibilidad; rápido enriquecimiento y, por consiguiente, rápido empobrecimiento para aquellos que no se llevan la parte interesante del pastel. 

Menorca crea una norma que es la que demandan los menorquines. Ciertamente, algunos se llenan la boca con la necesidad de protección de nuestro paisaje, para luego venderse al mejor postor so pretexto de la creación de riqueza en base al mismo; pero el menorquín entiende que hay que marcar la diferencia para que se pueda competir con las islas hermanas, masificar nuestras costas, no sólo es un atentado ecológico sino una mala estrategia para el sector; así de simple.

Sin embargo, la norma es atacada ahora por aquellos que empujan para mover sus máquinas y crear falsa riqueza en base a lo mismo que nos ha llevado a esta situación actual. 

Se pone el caso CESGARDEN como ejemplo de mala gestión y un empresario mallorquín construirá un hotel con el dinero que los menorquines le pagaremos por sentencia judicial y por haber intentado proteger nuestro entorno que es Reserva de la Biosfera, la cual cosa implica algo más que ir de fiesta y con traje a celebrarlo. 

No sólo es inaudito, es indignarte e insultante. Y este insulto se acrecienta cuando se carga contra los gestores que realizaron la norma. 
A nadie en el actual equipo del CIME se le ha ocuriido discutir una sentencia en que la cuantía de la indemnización es más que desorbitada.
No, la culpa es del cha cha cha.
Sin duda, el asunto será estudiado en las mejores Universidades, y no sólo como una jugada económica sencilla pero genial, sino como una actuación política, la del actual CIME, que pasará la factura de la verguenza a sus actuales moradores.








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