LA CUADRILLA DEL GENERAL LE "ECHA UN CAPOTE"
El llamado mundo de toreo, mención a parte de si guste o no y sin querer entrar en polémica, ha dejado a la lengua española frases definitorias aplicables a muchas situacione de la vida diaria. Una es "echar un capote". Cuando el torero ve difícil el asunto, cuando el toro lo acorrala, la cuadrilla está ahí, dispuesta a eso, a salvar al torero echándole un capote.
El conseller de Movilitar es un buen torero, valga la expresión; con estilo, finura, garboso en el paseillo y un galán en el momento de brindar el toro.
Pero éste que le ha tocado en éste cartel con 7 bravías rotondas, lo ha sobrepasado.
Así pues, la cuadrilla ha tenido que salir en su ayuda, mientas él se recupera en la enfermería.
Primer fue la elegante Salomé, vestida de grana y oro y con capote de 16 informes técnicos elaborados por otros miembros de la cuadrilla, quien echó el capote para alejar al toro.
Ahora es en New Menorca con una noticia en primera plana que intenta tocar la fibra sensible de los menorquines con el número de accidentes en la carretera general.
Valiosa perla la de hoy.
" Lo que la sitúa como la más peligrosa"
El reportaje nos cuenta que la carretera general es la más peligrosa por el número de accidentes registrados desde determinado año a día de hoy.
La elección de ese periodo no es casual; pero el situarla como la más peligrosa es de perogrullo. Menorca no tiene muchas carreteras, el flujo de tráfico mayor se sitúa en la Me 1, lógica y matemáticamente es la más susceptible a registrar accidentes.
"De media, cada año se registran en la Me-1 tres muertos, nueve heridos graves y 28 heridos leves, de los que la cuarta parte corresponden al tramo entre Maó y Alaior"
Vaya con el dato, ni el mismísimo General lo hubiera hecho mejor para defender su proyecto, su particular y obsesivo proyecto del que sabe a ciencia cierta que la mayoría de menorquines se oponen.
Entramos otra vez en las matemáticas; este tramo es el más transitado de toda la carretera, entonces, por puro cálculo de probabilidades será el más afectado por accidentes.
Nadie duda de que se haya de reducir la siniestralidad; pero que las rotondas sean la solución es poco probable.
En mis trayectos a la ciudad del otro lado, mi conducción es siempre a la velocidad que marca el Código de circulación; las malas caras son frecuentes cuando me adelantan continuamente automóviles que creen estar en una autopista.
Autobuses con prisas excesivas, conductores sin cinturón o silmulándolo, moteros que los domingos sueñan con estar en Jerez, turistas a los que no les "entra" lo de la derecha...
Lo verdaderamente milagroso es que no haya más accidentes.
¿Son las rotondas la solución?
Cuando la mayoría de conductores no tienen la menor idea de cómo se conduce en una rotonda, el colocarlas en tramos donde se alcanza velocidad, no es aconsejable.
Mención aparte del lío que se provocará para entrar o salir de uno de esos aros de alquitrán.
Colocar semejante estructura en nuestra isla es como simular el puente de San Francisco en el tramo menos ancho del río Miño; una indecencia y una estupidez.
Son muchos millones, quizás demasiados para una situación económica grave y que requiere de medidas urgentes para paliar el mal vivir de muchas familias.
El tiempo nos dirá a qué empresas irán los dineros destinados a esta macro estructura de obra pública; quienes se beneficiarán y de qué empresas son; cuáles serán las subcontratas y a quién emplearán estas.
¿Ocurrirá como en la construcción de la nueva Escuela Graduada? En esa obra se emplearon trabajadores chinos, cuando en Maó encontrar un empleo era más difícil que aparcar en Sa Raval.
La vox populi decía que tales trabajadores estaban contratados con un sueldo de miseria.
Se supone que la Administración tendría que velar por los trabajadores que habiten en el lugar de una obra que pagan tales trabajadores; también es cierto que todos tenemos derecho al trabajo; pero estas empresas no es que se aprovechen de esos emigrantes, es que los esclavizan y la falta de rigor y vigilancia por parte de quien corresponda repercute negativamente en el trabajador mismo, el emigrante y el mahonés.
Cuando Matas sembró de autopistas Mallora, se generó un importante montante de inversión. Desconozco que empresas se repartieron el pastel del que Matas presuntamente comió una suculenta parte. Pero todos los empleados de señalización de obras eran subsaharianos. Me pregunto si quedó alguno en Mauritania.
¿Pasará lo mismo en Menorca? ¿Repercutirá esta inversión en la isla?
De momento y por lo que se puede ver en planos, la repercusión será espectacularmente negativa para el paisaje de una isla que ha apostado por la sostenibilidad.
Las generaciones que crecimos con la peseta, no atinamos a entender el montante que son 21.000.000 de euros; nos parece incluso una cantidad pequeña; puesto que subconscientemente la vemos en la antigua moneda.
21.000.000 de euros son aproximadamente 3.500.000.000 de pesetas.
La cifra se las trae, y es lo bastante importante para echar mano de cuadrillas y maletillas para echar un capote.
¡Suerte y al toro!


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