SERÍA POSIBLEMENTE LA CAUSA DE LA CAÍDA DE ALGUNA PLACAS.
SE HAN INTERROGADO YA A CIEN MÁQUINAS TRAGAPERRAS PERO DICEN NO "SABEL" NADA
Fue un extraño ruido, similar al toqueteo de unos palillos de esos que se usan en Oriente para comer, lo que alertó al personal docente del colegio María Lluisa Serra.
Provenía del techo, de las placas que cayeron no hace mucho.
La Policía procedió a un registro minucioso; en él se encontraron 6000 de esos palillos, lo que les llevo a deducir que 3000 chinos podían habitar el espacio entre las placas y el techo del colegio; pero ni rastro.
Estas personas podían haber sido olvidadas por la empresa contratada y que subcontrató a una subcontrata, quien trajo de Dios sabe donde a estas familias para trabajar dándoles las gracias y dos palillos, lo demás tenían que ganárselo.
Aquí nadie sabe nada, ni de la empresa, ni del arquitecto, ni de los jefes de obras. Los niños acuden al colegio con casco, por si les cae un chino en la cabeza. Chinos que proporcionaron pingues ganancias a "Dios sabe quien", pero no lo dice.
Se busca en las máquinas tragaperras donde habita un chino que canta el premio, pero él no "sabel nada". Al menos ahí se busca, otros responsables ni se tienen en cuenta y se nos cuentan cuentos chinos.

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