Ecos de sociedad
No es de mi agrado -por motivos que no voy a detallar- la Constitución del 78. Pero, es innegable que,con la del 31, es la Norma que más Libertad y Derechos a traído a este país poco dado a Revoluciones.
Aquellos que ahora se apuntan a la moda de la de 1812, la Pepa, dejando a un lado la Republicana, deberían pasar algún tipo de revalida o descubrir sus intenciones.
Hay formas y gestos que revelan, que son referenciadores, que pueden pasar desapercibidos.
Quienes los permiten, quienes miran para otro lado: o son aliados o son cobardes.
Y nadie les creerá cuando se arroguen un discurso democrático; lo mejor es que guarden silencio y salgan del armario.
Ya expresé mi perplejidad por el mástil desnudo del Palacio de Gobierno Militar en Isabel II el día de la Constitución; máxime cuando su último morador recibía loas de todas las Administraciones democráticas y acudía al brindis de Miranda.
Ayer, el patio del susodicho palacio parecía Las Ventas en San Isidro. El rojo y gualda resplandecía como recuerdo de viejas glorias imperiales.
Fue tal mi asombro que hasta me pareció ver a la Duquesa de Alba agitando un pañuelo blanco para que indultaran al toro.
Era lo que en el Ejército llaman "el día de la Patrona".
Santa Constitución importa poco.
En el acto de la Comandancia de Mallorca se pidió a la Virgen que diera luz a los españoles para salir de la Crisis cuanto antes; me imagino que será la luz que dice ver Rajoy al final del túnel; está claro que si no es una de esas apariciones marianas, dé luz poca la luz de Rajoy.
El vino español, curioso nombre, se llevó a cabo como cada año en el cuartel de San Isidro, famoso santo que ponía a labrar a unos ángeles mientras él dormía la siesta; eso si, soñando con Dios.
Curioso lugar el cuartel construido cuando ya se sabía que era necesaria una reorganización del Ejercito y se levantó un acuartelamiento con todo tipo de detalles para que hoy lo ocupen diez soldados.
Como muestra la fotografía, el acto fue austero. Apenas unas lonchas de chorizo y agua. ¡Agua en un vino español!
Desconozco si se pagaron los 3€ que costaba el año pasado asistir al evento como señal de solidaridad con la Crisis.
Señal que no fue la misma hace dos años, con un fiestorro bien servido gastronómicamente y un baile con grupo que hizo las delicias de los allí presentes y en honor de la Patrona.
A destacar el Comandante General entrante y el saliente, ambos sonrientes en las fotos publicadas. El Sr. Riva, a este paso, necesitará un soldado que le acompañe a estos actos, ya no le caben las medallas en la guerrera ¡Jesús! parece una exposición en un escaparate de una tienda de bisutería.
Otra vez la foto del brindis, por España y por el Rey; desconozco si se mentó a Corina.
El Ejército basa su razón de ser en su jerarquía, no son nada sin un líder y una estricta obediencia.
Da lo mismo que éste, el líder, mate elefantes por África, se las vea con una Princesa y luego haga ofrendas católicas a santos y castos patronos que aparecían en batallas matando moros; qué curioso que estos iconos militares -la Inmaculada y Santiago- aparezcan siempre en batallas y no en la casa del pobre al que esas batallas han destrozado su cosecha.
Otra vez se ve quién calienta el vino y quien agarra la copa con garra de león.
Otra vez se repiten las mismas caras de actos anteriores. Salomé con el mismo rictus tristón, pero con el pelo recogido, atractiva, sin duda, aunque en ocasiones pienso que una sonrisa la haría -políticamente- irresistible.
Los mismos, siempre los mismos. Me pregunto si Águeda o Tadeo se habrán dado cuenta que el día en que se celebra la ley que a ellos los ha puesto donde están, estos señores de uniforme no declaran su edificio como oficial -no pasa nada, se habrán olvidado-; me sigo preguntando si habrán visto la plaza de toros de ayer, o si en Viernes Santo les parecerá bien que se hice a media asta una bandera en señal de duelo en un país sin confesión y en el que conviven otras confesiones a las que también representa y ha de defender el Ejército; porque, si Hacienda somos todos, Patria también.
Esta Patria no es discutible ni puede ser excluyente, y lo dice un apátrida.
Desde aquí digo, una de dos, o el año que viene se iza una bandera el día de la Constitución o me paso el día de la Inmaculada vestido de torero frente al Palacio de Isabel II.
Me da igual que se ice la Republicana, la Constitucional o la de Cuba, pero una bandera que referencie la supremacía del poder democrático frente al de morriñas desfasadas.
En cierta manera siento verguenza de nuestros representantes democráticos; no sé si por desidia o cobardía dejan pasar gestos que pasan desapercibidos, pero no son casuales....


No hay comentarios:
Publicar un comentario