sábado, 12 de julio de 2014

Meladie D'Amour, la Movida....




...Y HOY HE RECORDADO
de "mata guiris en son bou" a "mama penes en Magalluf"


Franco había muerto; ya no asustaba.
En realidad, aquel viejecito de andares lentos, pasito a pasito, voz aflautada y mano temblorosa,  no asustaba a nadie hacia ya tiempo; pero su legado seguía y sigue vivo.
Todo un país parecía despertar de un sueño de muertos, paredones y misas de domingo. 

Algunas mujeres enseñaban "las domingas" en revistas ex profeso para presos de moral católica y el ademán estaba más erecto y alerta que nunca en 40 años.

Los 80 fueron una explosión de Libertad y Creatividad; pero todo fue demasiado rápido.
Cuando nos dimos cuenta "era demasiado tarde para comprender".
En la Capital, el viejo profesor gritaba aquello de "...y ahora todos a colocarse"; creyendo el buen hombre que colocarse era coger una cogorza de vino peleón; como en sus mocedades.

A Menorca llegaban pijos de las capitales, traían "lo último": música, argot y formas varias de colocarse sin recurrir a las viejas mezclas isleñas con Xoriguer.
Alaska, la musa facha, cantaba en la discoteca "Body" de Sant Lluis, aquello de "a quién le importa"...

El DJ de ojos amoratados se saltaba la norma y convencía al personal de que la vida era "una fiesta" que pasaba rápido. Así, convenció a un puñado de jóvenes de las bondades de una aguja.
Él, para pagarse sus dosis, enganchó a unos muchachos que quisieron vivir demasiado rápido.

Pero, con la distancia que nos da el tiempo, uno se pregunta quién había y quién sigue detrás de todo esto.
En qué bonitos despachos se decide cómo se negocia con la Muerte y quiénes pasean hermosos trajes o ropa náutica por nuestra ciudad y, en realidad, son narcos que mataron a una generación que creyó que "la chica de ayer" volvería.

Me pregunto que había detrás incluso de esos despachos. Por qué y qué razón hay para dormir la creatividad, inventiva y rebeldía de los jóvenes; porque eso es lo que pasó y continuó con la famosa "ruta del bakalao" de la que salió un negocio redondo que desembocó en lo que es hoy el caciquismo valenciano; con nombres y apellidos; con gestores políticos fuertemente implicados; con personajes que se merecen algo más que una muerte lenta.

Junto a todo el significado de aquella "Movida" se han de analizar también factores que llevaron a una lenta muerta a muchos de nuestros amigos. Nuestra sociedad debe dejar de culpar a aquellos grupos que se auto protegían como en manadas de zoombis, robaban y día a día palidecían por la falta de aquello que aquel Dj y los que tenía detrás les dieron a probar para "pasarse el día bailando y pasar de los vecinos que no dejan de molestar". No eran ellos los culpables; fueron, con un atroz sufrimiento, víctimas.

Maladie de Amour mataba guiris en Son Bou. No soportaban el olor a "copertone" que, por otra parte, otros, al máximo de hormonas, buscábamos en las discotecas.

Era otra Menorca. Se renegaba de los modelos mallorquín e ibicenco y se contradecía esto con aquella retahíla de que "vivimos del Turismo". Nada ha cambiado.

Aquellos muchachos que salieron de aquellos húmedos sótanos con aquellas ideas de Revolución fueron rápidamente colocados en cómodos sillones para que todo continuara igual.
¿Qué hace una chica como tú en un lugar como este? Es fácil, la chica tenía una buena nómina y fingía que trabajaba por el día y sus orgasmos por la noche.

Poco a poco se fue creando la Sociedad que ellos querían. Durante "la burbuja" ya no había canciones ni grupos ni poetas.

Aquella infantil idea de cambiar el mundo se fue convirtiendo en un televisor de plasma, un teléfono de última generación y una hipoteca que hacia que el tiempo pasará más deprisa.

Los Sikora, Urbe o Maladie de amour se disolvieron y sólo quedó el rastro de Nando Prada desgarrándose la voz al gritar "Roxanne" o saliendo medio desnudo en el mítico Akelarre tocándose sus genitales imitando a Igy Pop.

O aquellas infumables actuaciones de una preciosa jovencita que de adolescente lucía un hermoso pelo negro y cuerpo menudo; una niña que fue captada por las luces de una discoteca y se subió a un caballo que no la dejo vivir.
Quiso imitar a la musa facha en aquellas canciones que en realidad quería olvidar.
Siempre con sus labios rojos, perfilados a la perfección, se fue yendo con la tristeza de un juguete roto.

Calvet se autorretrataba con un ojo abierto y el otro a medio cerrar; sus iris en espiral describían con acierto la paranoia del momento;  su surrealismo quedaba pequeño al compararlo con la realidad cotidiana de una sociedad en lucha entre la poesía o labrase un porvenir para sostener el porvenir de la prole del amo, del que siempre fue y será el amo.

Nadie mató guiris en Son Bou. Ellos mismos se matan tirándose de balcones a las piscinas. Andan desnudos por las calles, borrachos o mamando pollas extrañas por una copa en bares con músicas que no dicen nada; tal como el amo quiere, que nada se diga, para que nada trascienda, que la poesía muera para conservar la estirpe.


Hoy, escuchando "mata guiris" he recordado.
He recordado a Chus, a Canco, a Nito...
He recordado a Jordi Odri con camiseta imperio en "Sa Murada"; a Edu rascando su guitarra; a Nando con sus leotardos, algunas borracheras y lo mal que me cayó mi primer y último porro.

Quisieron crear, como fuera, innovar, huir de la rutina de un país empanado mirando unas tetas en Interviu.
Sus predecesores quisieron cambiar y los sentaron en cómodos sillones; ellos quisieron crear y los fueron matando.

Hoy no existen los poetas.
Don Antonio medita el porqué la Sociedad no responde ante lo que está ocurriendo. Los ojos de Calvet están cerrados y lo cotidiano consiste en entregar cuidados currículums, los cuales tienen que estar confeccionados de una determinada manera para que una triste funcionaria del SOIB no te llame la atención preguntándote quién te enseñó a hacerlos y a la que la próxima vez se lo entregaré en un lienzo de 2x2 pintado al oleo y con un enorme pene en medio. No lo haré por venganza sino por ella, para que salga un rato de su aburrida sordidez y no me entren arcadas cada vez que tengo que verle la cara.

Hoy he recordado, sólo eso. En ocasiones es bueno.
Lo que son las cosas, nadie mató nunca un guiri. Los mata Matutes en sus hoteles y con sus "paquetes borrachera". Los matan aquellos que cuidan de la moral católica de sus entornos.

Como antes mataron a los nuestros porque vieron un peligro en aquella ola de creatividad y presunta Revolución.

Sólo he recordado.

Hoy, "las guiris maman pollas en Magalluf". No tengo nada que decir. Su Libertad las ampara; pero su ceguera no las deja ver que han caído en el más primitivo y sumiso de los comportamientos. Tan sólo son eso, sumisas, tal como ellos quieren. Antes, de adolescentes, seguro que escribía versos. 







2 comentarios:

  1. Cuánta razón , amigo Rafa , de un pasado nihilista y cachondo a un presente grosero y embrutecedor : el puto retroceso kapitalista !!!!!

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  2. Encantado con tus recuerdos (que son los míos) , Rafa . Sólo un pequeño detalle : nuestro nombre era Maladie D'Amour (por aquella chanson de Michel Sardou ... pelín hortera y como tal muy verité : "Elle court, elle court,
    La maladie d´amour,
    Dans le cœur des enfants
    De sept à soixante dix-sept ans"

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