Alegó que no era comida lo que buscaba, sino una libreta roja y cruz blanca de fondo
REDACCIÓN- Lo que un numeroso grupo de policías, fiscales y jueces no pueden conseguir sino con largas e inacabables investigaciones, lo consiguio el pasado lunes una patrulla de agentes de movilidad del municipio madrileño de Vicálvaro.
Todo comenzó con una llamada al 061 de unos vecinos, alertando de la presencia de un "enorme animal" que se había introducido en un contenedor y asustaba a todo aquel que acudiera a tirar su basura.
En el acto se presentó la patrulla y descubrieron, no sin mayúscula sorpresa, que el tal "enorme animal" era D. Francisco Granados.
Nada le salvó de la multa; así lo mandan las ordenanzas que él mismo dictó.

No hay comentarios:
Publicar un comentario