Y LO QUE VIENE POR DETRÁS...
QUÉ DIOS NOS PILLE A LOS ROJOS CONFESADOS
Se dice que uno de los mayores logros de Aznar es haber domesticado a la ultra derecha española y haberla ocultado para atraer el voto moderado y con algunas concesiones aguantar el suyo, el de esa ultra derecha.
Por lo visto, algo de razón hay.
La mayoría con la que gobierna el PP hoy, ha sacado de sus escondites a toda esa nostalgia cuartelera y salva patrias que se mantenía en un discreto segundo plano y ahora se envalentona mostrando su cara más semiótica.

Muchos no tuvieron más remedio que aceptar que Franco había muerto; la inteligencia de algunos personajes les llevo a creer que ese General de voz aflautada, antítesis del hombre macho alfa español que pregonaba el Ejército, que era quien lo mantenía, sería eterno.
Y así, en la penumbra de sus hogares, lloraron sus muerte y el final de los privilegios que su lealtad al Régimen les confería.
De repente y como un maléfico rayo endemoniado llegaron los rojos con Felipe. Ganaron abrumadoramente y los niños peperos crecieron en un ambiente de derrota y dolor.
Han pasado algunos años y ya no aguantan más, salen envalentonados y no hay quien los sujete. Levantan brazos en señal de adhesión fascista y sus ojos reflejan una enorme carga de alguna cosa que los pone bravíos y, hasta cierto punto, peligrosos.
(Observar foto del pepero con el brazo alzado, sus ojos...)
Ellas se retratan con aguiluchos en señal de necesidad de su fuerza y masculinidad.
Otros que ocupan sillones democráticos a los que les deben la aptitud y actitud de la dignidad que eso conlleva, se dedican a la amenaza del apunte o a la mofa por una muerte en la que las circunstancias colocan al fallecido con una bandera independentista catalana, pero las circunstancia, el fondo es que alguien ha muerto, y burlarse de eso no es de persona que merezca que se le trate como tal.
Y ahora la incoherencia.
El tribunal de Estramburgo ha anulado la llamada doctrina Parot. Muchos presos etarras y de otro tipo saldrán en libertad.
Asesinos, no hay nada más que decir.
Pero alguien ha defendido la sentencia de un Tribunal en nada sospechoso de no defender todo aquello que se atiene a Derecho. Alguien que ostenta el cargo de Diputado electo, por lo tanto la voz acreditada de un buen número de personas. Alguien que ha usado su derecho a expresión sin traspasar los límites de la ética.
Y va el niño pepero y en su afán de impartir justicia lo coloca en una diana y escribe frases tan clarificadoras de sus odios y peligrosidad ideológica como:
"Pensándolo bien matarte a ti o a todos los d tu calaña nos va a salir igual d caro! Igual no va a ser tan malo"
Si dedicara algún tiempo a meditar lo vacía que es su existencia, de como ha visto en su hogar pasar los años llorando la muerte de los privilegios que la España que crearon a su medida y a la de sus padres, se daría quizás cuenta y después de un milagro de Santa Teresa, de que sus palabras lo colocan al mismo nivel de los asesinos que ahora un Tribunal deja en Libertad.
No existe diferencia en cuanto al odio acumulado en esos patrióticos vascos y su patriótico adoctrinamiento que les ha llevado a sentirse patrióticos asesinos que se disfrazan de patrióticos soldados vascos, o los patrióticos generales que pretenden patrioticamente llenar de soldados Cataluña. Ni existe diferencia en esa frase, el niño pepero se envalentona y mata a calaña, como sus abuelos hicieron matando a rojos; además de poner precio a la decisión de un Tribunal: "nos va a salir igual de caro"
Asusta, la verdad es que asusta, ya no se trata de viejetes nostálgicos que gritaban el ¡viva España!, repetían ese cansino "Gibraltar Español! o cargaban contra Carrillo y lo de Paracuellos cuando se les pedía por los cadáveres en cunetas; ahora son jovencitos anclados en otros tiempos de los que no han superado su final. Y todo ello cuando sus progenitores piden dejar atrás a lo "Fantasmas de la Guerra" cuando se pide justicia para aquellos olvidados que andan en fosas comunes sin ser reconocidos o se les pide que dejen de violentar la memoria de muchos españoles con sus monumentos-pene en recuerdo de sus actitudes de "por huevos".
Queda mucho por hacer...
Y de lo que no hay duda es de que si el Ministro Wert sigue en su empeño de educar tan sólo a una minoría de privilegiados y la Consellera Baillo siga llamando privilegiados a aquellos estudiantes de clases menos favorecidas, es posible que en esta España mía, esta España nuestra, vuelvan a gobernar los Reyes Católicos.



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