martes, 22 de octubre de 2013
uy,,,en el post anterior me olvide de las Vestales...
ME OLVIDÉ DE ELLAS Y TIENEN TODO EL DERECHO DE RELLENAR UN ESPACIO EN EL JOURNAL
Además, provocan en mí un irrefrenable deseo de pecar de pensamiento; sólo de pensamiento; de palabra no, soy persona educada; de obra tampoco, soy demasiado viejo ya; sólo de pensamiento.
Si, las imagino sobando el mástil de la bandera que ahora sujetan ahí.
Bandera que, como todas las banderas no es más que un trapo, pero que referencia a un época de nuestra Historia en que sus poses, sus vestimentas, sus sonrisas de niñas picaronas, sus escotes y sus perfumes las colocarían en el mismo lugar que ocupaban aquellas mujeres que siempre existieron para calmar las ansias de los machos dominantes, aquellos que beben Soberano y enseñan el pelo de su pecho como para hacer ver que del hombre al mono, para ellos, no ha habido evolución.
Tontitas de colegio de pago, niñas pijas que conocen bien todos los rincones de los placeres que se les prohíbe en su casa por malsanos; pero es igual, la prohibición "las pone", como las ponen las banderas con las que posan para la foto y los mástiles inhiestos que las sujetan.
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